Hi esto es imagen

¿Eres un cultivador Eco-friendly?

Ayudar a reducir la huella de carbono es una responsabilidad común, también de aquellos que cultivan cáñamo. En este artículo os daremos unos consejos para recordar y aplicar las técnicas de cultivo que usaron nuestros abuelos, y sus padres, y las madres… antes de que los fertilizantes químicos y pesticidas apareciesen en escena.

Ey! Que nos todo es malo y lo que conseguimos con el avance tecnológico puede ser maravilloso, pero eso no quita para que intentemos compensar y rescatar alguna que otra buena costumbre. Tened en cuenta que el cultivo exterior era abundante antes de la prohibición, y que el abuso de fertilizantes tiene mucho que ver con ese fenómeno: los cultivos se vuelven interiores, se baja en calidad y cantidad de producción, ergo, los cultivadores tiran de potentes fertilizantes para compensar los contratiempos de la nueva situación.

Aquí van algunos consejos beneficiosos para vuestros bolsillos y para el medioambiente.

  1. ¿Qué creéis que pasa cuando cultivamos en el interior? Exacto. Se usan grandes cantidades de luz de cultivo y aire acondicionado. Esto no sólo encarece la factura de la luz, sino que tiene un coste medioambiental que debemos tener en cuenta.

El cambio a un cultivo exterior o en invernadero deja a las plantas de marihuana absorber dióxido de carbono del aire y transformarlo en oxígeno. Y no sólo eso, la luz solar es gratis, y en muchos lugares en donde estáis cultivando seguro que abunda.

Merece hacer hincapié en las ventajas del cultivo en invernaderos. Por un lado, estas estructuras nos dan un control similar al que podemos tener en cultivo interior. Por otro, sirve como protector ante las inclemencias climatológicas o de pestes, que pueden afectar a los cultivos exteriores.

  1. ¿Cómo podéis gestionar de forma más eficiente un bien cada vez más escaso como es el agua? Un consejo es usar heno como abono. El heno creará una capa que evitará que los niveles de evaporación del agua sean altos. Para los que disfrutáis de cielo azul y pocas precipitaciones, un sistema que colecte el agua de lluvia os hará ahorrar en consumo canalizado y dará descanso a los acuíferos locales.
  2. El abogado graduado por la Universidad de Harvard y amante de la jardinería Jeff Lowenfels, es también uno de los mayores expertos mundiales en cultivo ecológico. Él define el cultivo ecológico como un dejar hacer de la propia planta y su entorno: cada planta tiene un ciclo vital propio que a su vez depende y se retroalimente de los microorganismos que forman parte de la cadena trófica del suelo. En sus libros Jeff aconseja combatir los hongos dañinos a la marihuana usando otros hongos beneficiosos. También recomienda la tierra donde se cultivan las plantas tenga al menos 5 litros cúbicos de tierra. Otra recomendación del jardinero de Harvard, es usar un spray de compost hecho de té y añadir hongos micorriza para contrarrestar los daños de hongos como el Trichoderma.

Lowenfels es un gran defensor del uso de microbios ya que según él: “los microbios son la clave pues se reciclan a ellos mismos. Los problemas en el cultivo interior empiezan cuando añadimos nuevos elementos al sistema”. Menos es más, vaya.

Un último consejo que podemos sacar de su libro ‘Teaming with microbes’ (aún estamos a la espera de la edición en español) es el cultivo de nuestros propios protozoos. ¿Cómo? Metiendo un puñado de paja o heno en un cubo lleno de agua, después revolverlo unas tres veces al día y así conseguiremos un caldero lleno de paramecio en menos de 48 horas.

Podéis pasar un buen rato y aprender más cosas sobre cultivo ecológico pasándoos por el twitter del autor: @gardenerjeff. También le podéis echar un ojo a Back to Eden:

Back to Eden OFFICIAL FILM from Dana & Sarah Films on Vimeo.

 

  1. En palabras del propio Jeff, no hay marihuana ecológica si no hay tierra. Es preciso tener tierra natural capaz de albergar microorganismos para poder tener marihuana ecológica. Son muchos los preparados de tierra ecológica que podemos encontrar a la venta en muchos grow shop, pero también existe la posibilidad de prepararla en casa. Buscad ‘súper tierra’ o ‘súper sustrato’ en internet y veréis como preparar la mezcla vosotros mismos. Y recordad que los nutrientes sintéticos pueden ser perjudiciales para los microbios beneficiosos.
  2. ¡Añade depredadores! Algunos de los pesticidas más dañinos pueden ser reemplazados por insectos y nematodos (una especie de gusano). Esta estrategia se basa en el principio de cada insecto vegetariano tiene su némesis carnívora. No olvidéis de hacer primero el correcto diagnóstico para así añadir el predador correcto y en las cantidades recomendadas.
  3. No las dejes solas. Existen numerosas plantas muy beneficiosas para tu plantación de cannabis y sus cogollos. En esta siembre asociada, como puedes incluir el trébol y los frijoles que ayudarán a las plantas de marihuana a regular el nitrógeno y, así como los mineros usaban los canarios en las minas de carbón para detectar gases tóxicos, estas plantas atraerán los ácaros y otras plagas hacia ellas mismas. Este escudo natural se puede reforzar con menta (conocido pesticida orgánico y repelente de insectos), ajo (fungicida natural), el crisantemo (que puede proteger a la marihuana de plantas los gusanos que dañan sus raíces –los nematodos), y un largo etcétera muy fácil de añadir a cualquier plantación sea esta interior o exterior.