Hi esto es imagen

Marihuana y el VIH. Beneficios.

La Michigan State University publicó el pasado 12 de diciembre del 2017 un artículo donde sitúa a uno de los químicos que se pueden encontrar en la marihuana, el tetrahidrocannabinol (THC), como un instrumento para reducir el paulatino decaimiento de las capacidades mentales de los enfermes de VIH. Un declive que puede afectar a la mitad de los pacientes.

El SIDA o, síndrome de inmunodeficiencia adquirida, consiste en un conjunto de enfermedades causadas por la infección del virus de inmunodeficiencia humana, el VIH.

Numerosos estudios actuales y algunos de los años noventa, sugieren que el cannabis puede ayudar a tratar varios de los síntomas más importantes de esta enfermedad.

Por un lado, el hecho de que el cannabis tenga un efecto antiemético y capacidad para mejorar el apetito, hace que se le considere beneficioso para reducir náuseas y vómitos. Los pacientes con SIDA suelen padecer de caquexia, pérdida de peso y de masa muscular, por lo que el cannabis les puede ayudar a estimular el apetito cuando más falta les hace.

Las náuseas se vuelven cada vez más abundantes en determinados momentos de la enfermedad. Ahora sabemos que el dronabinol, una forma sintética del THC, ayuda a contrarrestar los síntomas que provocan las náuseas.

El estudio de la Michigan State University va más allá y afirma que las inflamaciones crónicas que ocurren en el cerebro y que hacen decrecer las funciones cognitivas, pueden ser contestadas con componentes de la marihuana. Estos componentes actuarían como agentes antinflamatorios, reduciendo el número de células blancas inflamatorias, monocitos, en sangre.

Los autores del artículo, Kaminsky y Rizzo, aseguran que el “decrecimiento de las células podría reducir, o incluso frenar, el proceso inflamatorio, lo que potencialmente ayudaría a los pacientes a mantener durante más tiempo sus funciones cognitivas”. Este análisis se hizo al comparar los niveles de células sanguíneas en la sangre de pacientes con SIDA que habían o no consumido marihuana. El resultado muestra como pacientes con que no habían fumado marihuana tenían unos niveles muy altos de células inflamatorias en comparación a los que sí la habían fumado.

Kaminsky lleva desdelo 90 investigando los efectos de la marihuana en el sistema inmune. Uno de sus estudios identificó las proteínas que ataban los componentes de la marihuana a la superficie de las células inmunes. Descifrando así, la manera en la que los cannabinoides afectan al sistema inmune.

Sabemos que el VIH afecta gravemente al sistema inmune, para eso la medicina ha apostado por la terapia antiretroviral. Pero incluso con este tratamiento ciertos glóbulos blancos se pueden sobre estimular y convertirse en inflamatorios.

Las investigaciones siguen abiertas y se ve posible que nuevos descubrimientos hagan que se desarrollen nuevos agentes terapéuticos que ayuden a los afectados por el VIH a mantener en el mejor estado posible su sistema inmune y sus capacidades cognitivas.

Previos estudios también habían demostrado una relación directa en el consumo de la marihuana y la disminución de la depresión en pacientes con SIDA. Los efectos analgésicos de la planta también son un buen soporte para combatir los dolores provocados por la neuropatía periférica derivada del deterioro del sistema nervioso periférico.

De seguro volveremos a informar sobre los resultados de pruebas que se están llevando a cabo en laboratorios de todo el mundo sobre este asunto.